El Ayuntamiento de Madrid invitó a la Casa de Madrid en Zaragoza a participar en los actos de la Festividad de la Virgen de La Paloma, que se celebran el 15 de agosto, siguiendo así el camino emprendido en esta dirección tras su presencia en las Fiestas Patronales de San Isidro de este año. Desde el consistorio madrileño se organizó nuestra participación de forma impecable, y no cabe sino agradecer a D. Alberto Ruiz-Gallardón, Alcalde de la capital de España, las extraordinarias atenciones que ha tenido y está teniendo con la Casa de Madrid en Zaragoza, en cuya representación acudimos María Antonia Díaz Sanz y Manuel Medrano Marqués, Presidenta y Vocal, respectivamente, de la Junta Directiva de la entidad.
Igualmente hay que agradecer a D. Ramón Salvanés de Lope, Presidente de la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora La Virgen de La Paloma, que se ocupase personalmente de que pudiésemos estar presentes en los actos religiosos de forma destacada, lo que nos ha permitido ser testigos privilegiados y nos hace ya participantes en las próximas celebraciones, como es nuestra ilusión.
Ya en la calle Toledo, de camino a la Iglesia de La Paloma, vimos varios edificios engalanados para la ocasión, con mantones y enseñas. Llegados a la iglesia el ambiente era de gran emoción y la presencia de madrileños multitudinaria, pues no sólo estaba lleno el templo sino que numerosos asistentes siguieron la ceremonia desde el exterior. Situados en los bancos reservados para los personajes ataviados con trajes castizos y los familiares de los bomberos, con una perfecta visibilidad, comenzó la Misa Solemne que fue oficiada por el Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, presidiendo la misma el Alcalde de Madrid y asistiendo también otros miembros de la corporación municipal y autoridades. Al finalizar la Misa, miembros del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, como es tradición, procedieron al descenso del cuadro de la Virgen de La Paloma, tarea delicada y compleja que llevaron a cabo con extraordinario cuidado y pericia. Una vez se completó el descenso, se permitió a los fieles besar el cuadro, acto de devoción en el cual participamos con profunda emoción.
A la salida de la iglesia, estuvimos hablando con otros asistentes e intercambiamos “credenciales” con El Orgullo de Madrid, asociación cultural muy activa que todos los años participa en la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar.
Por la tarde aún había más ambiente en las calles, con chulapos y chulapas, barquilleros y gran número de casetas. Volvimos a la iglesia para asistir a la Procesión de La Virgen de La Paloma. Una vez colocado el cuadro de la Virgen sobre la carroza procesional, en cuya parte posterior se reproduce el momento en que la madrileña Andrea Isabel Tintero adquirió el cuadro a los chiquillos que lo habían encontrado, comenzó el acto por las calles de Madrid. Calificar la asistencia de multitudinaria es quedarse corto. Pudimos ver durante todo el trayecto innumerables muestras de devoción, respeto, y del más sano madrileñismo, y ni los 37º de temperatura pudieron hacer menguar en lo más mínimo estas manifestaciones. Llegados a la Puerta de Toledo, los bomberos de Madrid hicieron su tradicional demostración en homenaje a la Virgen, descendiendo por una cuerda desde lo alto de sus escaleras completamente extendidas mientras hacían patente su extraordinaria pericia, lo que es un ejemplo de fe pero, también, de su preparación y profesionalidad. Después de que la carroza llegase a la iglesia, se introdujo en ella el cuadro de la Virgen de La Paloma y, una vez cantada la Salve, los bomberos volvieron a colocarlo en su lugar, tarea que nos pareció aún más compleja que el descenso.
El último acto tuvo lugar a continuación, pasadas las once de la noche, en los Salones Parroquiales de la Iglesia de La Paloma. Se trata de un acto municipal, por lo que debemos agradecer nuevamente la invitación a D. Alberto Ruiz-Gallardón. Asistimos allí a la entrega de distinciones “Palomas de Bomberos de Madrid”, que otorgan los Hermanos Cofrades del Cuerpo de Bomberos de la Santísima Virgen de la Paloma a personas y entidades merecedoras de las mismas. La entrega de galardones corrió a cargo de Dª Ana Botella, Segunda Teniente de Alcalde de Madrid y, tras la misma, se ofreció un ágape en el que pudimos conversar agradablemente con los asistentes.
Muchas gracias, pues, al Ayuntamiento de Madrid y a su Alcalde, así como a todas las personas que facilitaron nuestra participación en la Festividad de La Virgen de La Paloma, que nos ha permitido hacer realidad uno de nuestros mayores anhelos. A partir de ahora, no faltaremos a esta cita.
Artículo elaborado por nuestro Vocal de la Juna MANUEL MEDRANO.
Balcones engalanados en la calle Toledo
Nuestra Presidenta, María Antonia Díaz, con los típicos Barquilleros
Junto con D. Ramón Salvanés, Presidente de la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora La Virgen de La Paloma
Los Bomberos de Madrid, iniciando su delicada labor para descolgar el Cuadro con la imagen de la Virgen de la Paloma, para colocarlo en la Peana en la que se realizaría la procesión.
Nuestra Presidenta, besando el Cuadro de la Virgen, como es tradicional.
Los componentes de la asociación El Orgullo de Madrid, durante la procesión de la Paloma.
En primer plano, "La Casta", "la Susana" y "D. Hilarión".